El 2 de febrero de cada año es el Día Mundial de los Humedales y en él se conmemora la fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales, el 2 de febrero de 1971, en la ciudad iraní de Ramsar. Desde 1997, todos los años organismos oficiales, organizaciones no gubernamentales y grupos de ciudadanos de todos los niveles de la comunidad han aprovechado la oportunidad para realizar actividades con el fin de aumentar la sensibilización del público acerca de los valores de los humedales y los beneficios que reportan. Con esta celebración, los países signatarios de la Convención de Ramsar han querido simbolizar la importancia de los bienes y servicios que nos brindan los humedales, como sistemas ecológicos complejos e interrelacionados, que actúan como reguladores del ciclo del agua y los nutrientes, en el control de inundaciones y sequías, en la provisión de agua, como refugio de la vida silvestre y en la regulación del clima.
En nuestro país existe una gran diversidad y abundancia de humedales distribuidos a lo largo y ancho de todo el territorio (más información sobre humedales). A modo de ejemplo, pueden mencionarse las lagunas salinas de la Puna, la llanura aluvial del Río Paraná, incluyendo el Delta, los esteros y bañados de la Región Chaqueña, las lagunas de la Pampa Húmeda, las costas de agua dulce y salobre del Río de la Plata, la costa marina desde las playas de arena de la provincia de Buenos Aires hasta los acantilados y playas de canto rodado de la Patagonia, y las turberas de Tierra del Fuego. La Convención de Ramsar propicia el uso racional de los humedales y establece la creación de una Lista de Humedales de Importancia Internacional (Sitios Ramsar), que son designados por los países según criterios ecológicos, botánicos, zoológicos, limnológicos o hidrológicos. En nuestro país existen hasta la fecha 15 Sitios Ramsar, totalizando una superficie de casi 4 millones de hectáreas de ambientes diversos, tales como lagunas altoandinas, zonas costeras marinas, lagunas endorreicas y cuencas hidrográficas, todas ellas de gran relevancia por su diversidad biológica, sus características hidrológicas y su importancia para las comunidades locales.
El lema elegido por la Convención de Ramsar para este año 2008 es:
Humedales sanos, gente sana
Se espera aprovechar la oportunidad para presentar a la comunidad algunos ejemplos para mostrar los efectos directos y positivos para la salud humana de mantener los humedales sanos – por ejemplo, provisión de alimentos, agua limpia, productos farmacéuticos, etc.– y los efectos negativos directos de un mal manejo de los humedales, lo que se traduce en el deterioro de la salud e incluso en la pérdida de vidas –por ejemplo, debido a los efectos de enfermedades relacionadas con el agua, quema de turberas, inundaciones o contaminación del agua. El objetivo es hacer hincapié en la importancia de contar con estrategias de manejo que apoyen tanto la salud de los ecosistemas de humedales como la salud de las personas. Y también que los costos de un manejo deficiente pueden ser altos: las enfermedades relacionadas con los humedales, por ejemplo, cada año se cobran a nivel mundial las vidas de más de tres millones de personas y llevan el sufrimiento a muchas más. Por tal motivo es necesario equilibrar de manera precisa el manejo de los humedales para mantenerlos sanos y garantizar que continúen prestando servicios de los ecosistemas en beneficio de los seres humanos al mismo tiempo que se cumplen las demandas de agua de los cultivos, se suministra energía y se satisfacen las necesidades de la industria. Lo que es importante es evaluar correctamente los servicios ecosistémicos que proporcionan los humedales intactos y sanos cuando se adoptan decisiones sobre los usos humanos del agua disponible.
Fuente: SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE. Republica Argentina.
